
Ese día la pluma era morada, y yo no podía dejar de sonreír.
Desde el primer día Yohana y Willfredy me lo dijeron clarito: «Maggie, nosotros no nos queremos ir de aquí». Aquí tienen a su familia, aquí están sus trabajos, aquí está su vida. No buscaban la casa más grande ni la más lejos: buscaban quedarse en casa.
¿Y saben dónde quedó su casa nueva? A una cuadra de donde rentaban. La mudanza casi la pueden hacer caminando.
No fue fácil. La casa salió al mercado y ese mismo primer fin de semana ya tenía varias ofertas encima. Tocó negociar con todo, y se quedó con ellos. Luego, a medio camino, el programa de ayuda para el enganche dejó de alcanzarles y por unos días se nos puso todo cuesta arriba. Hubo llamadas, hubo nervios, hubo que buscarle por otro lado. Y se pudo: llegaron al cierre sin poner dinero de su bolsillo. Cerramos en octubre de 2026, en Independence.
Pero lo que de verdad me tiene el corazón apachurrado es esto: viene un bebé en camino. Y cuando llegue, ya va a llegar a su casa: una casa de esquina preciosa, en una calle tranquila, con la familia a unos pasos.
Gracias por su paciencia cuando las cosas se pusieron difíciles, por confiar en nosotros y por tantas risas en el camino. Ahora sí: ¡a preparar el cuarto del bebé!
Maggie Perez
¿Quieres comprar sin irte de tu zona? Mira las ayudas para el enganche o empieza por aquí.